Las características comunes de los empresarios de éxito

Las características comunes de los empresarios de éxitoNo todo el mundo que da el arriesgadísimo salto de emprender un nuevo negocio logra tener éxito (por desgracia). Y no hay una clave concreta, un botón que pulsar que abra la puerta del triunfo empresarial. Aunque si hay ciertas características que tienen todas aquellas personas que han logrado alcanzar ese Olimpo del éxito con el que cualquier empresario sueña. Y son fundamentales si quieres tener oportunidades de sacar adelante el tuyo…

Pasión: es imposible llegar a buen puerto si uno no tiene pasión por su trabajo, por su empresa, si no la mima y la cuida casi como si fuese alguien de su familia.

Locura: los empresarios que llegan a alcanzar el éxito han estado un poco «locos» en algún momento de su trayectoria. Son arriesgados. Han dicho «sí» aun sin saber al 100% que las cosas iban a salir conforme ellos pensaban. Han jugado muchas veces todo a una carta.

Perseverancia: absolutamente nadie logra el éxito sin perseverar hasta el último momento. Aun cuando parece que no hay nada que hacer y que todo está hundido, hay que dar los últimos coletazos.

Metas: tienen siempre una meta a la que dirigirse, un nuevo objetivo que lograr, algo nuevo que quieren conseguir. No saben lo que es mantenerse estáticos o conformarse, siempre quieren más.

Ingenio: son personas creativas, ingeniosas, que siempre buscan darle una vuelta de tuerca más a sus ideas. Arriesgan y prueban una y otra vez aun cuando nadie cree en ellos.

Análisis: aunque son arriesgadas en ciertos momentos, también tienen una gran capacidad de análisis, de sopesar riesgos y beneficios de una forma asombrosa.

Visión: sí, son unos visionarios. Son personas que parecen capaces de prever con gran acierto el futuro empresarial, de mercado… y con ello el de su empresa.

Comunicación: base fundamental de cualquier negocio. Sin una buena comunicación el éxito es imposible para una empresa. Por eso son personas que le dan gran importancia a mantenerla de una forma fluida y constante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

fuente: www.forbes.es