Las dos caras del líder en el trabajo: ¿cuándo utilizar cada una?

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Como líder, al momento de evaluar problemas en el trabajo, es importante escuchar a las personas para no caer en una visión parcial y subjetiva.

Por Jennifer Amozorrutia / Knowledge Management

Cuando pensamos en una moneda, generalmente pensamos en uno de sus lados. Águila o sol, nuestro enfoque nos lleva a imaginarnos una en específico.

Lo mismo sucede cuando evaluamos una situación en nuestro lugar de trabajo. Generalmente solo nos quedamos con una parte de la historia, dejando lagunas importantes.

Un día conversaba con una persona sobre una situación que estaba atravesando por un caso de hostigamiento por parte de un líder de la organización. Su caso era de los miles que pasan desapercibidos en los lugares de trabajo, donde privilegian un lado de la historia y que, por falta de canales o medios para escuchar a los colaboradores y apelar decisiones, muchas situaciones se quedan sin resolver, impunes o peor aún, se vuelve parte de la cultura de la organización.

Sin restarle importancia a casos delicados como acoso, hostigamiento u otro tipo de comportamiento de gravedad, día con día en las organizaciones se viven eventos o situaciones que pueden ser percibidas de manera “injusta”.

Nuestra naturaleza de seres humanos hace que nuestra percepción de la realidad sea subjetiva y que esté influenciada por experiencias, sentimientos, pensamientos y emociones que vivimos en el pasado. Como consecuencia, es lógico que emitamos un juicio de percepción en las situaciones que vivimos en nuestro lugar de trabajo, especialmente si consideramos que la mayoría de nuestro tiempo la pasamos trabajando.

 

Como líderes, esta es una premisa que debemos de aceptar que pasa y pasará de manera natural. Cada ser humano es diferente y vive su realidad distinta a las demás.

Una vez aceptándolo, otra tarea que tenemos es generar entornos de confianza que puedan crear el espacio ideal para que las personas se sientan seguras, escuchadas y expresen inconformidades que puedan afectarlos a nivel personal o profesional.

Lo que puedes hacer COMO LÍDER DE GRUPO:

  • Prepara lo necesario para escuchar. Es importante darles un espacio y un lugar a los colaboradores. Si no eres una persona que se le dé naturalmente el dialogo con las personas, formaliza esta iniciativa a tu equipo y comunícalo oportunamente para que sepan que hay un espacio destinado a despejar ideas, dudas y emitir comentarios.
  • Deja la puerta abierta. Muchas veces hay política de puertas abiertas vigente, pero los líderes no la llevan a cabo bajo argumentos como falta de tiempo o mucha carga de trabajo. ¡Aprovéchala! Y sé congruente.
  • Dale oportunidad a todos. Naturalmente podemos tener afinidad con algún miembro de nuestro equipo. No obstante, es sumamente importante que no dejemos a ninguna persona fuera de nuestro círculo de confianza. Todas las personas deben tener la oportunidad y el derecho de expresarse con su líder y sentirse respaldados por él.
  • Sé consecuente. Además de sentirse escuchados, la gente necesita saber que algo va a pasar después de haber comunicado alguna situación o percepción incómoda o considerada como injusta. Posterior a una revisión de la historia completa, es indispensable dar seguimiento al colaborador, sentir ese respaldo y que sepa que valió la pena alzar la voz.

Lo que puedes hacer COMO ORGANIZACIÓN:

  • No te confíes en un solo medio para escuchar. Los Mejores Lugares de TrabajoTM ponen a disposición de los colaboradores no uno, sino varios canales de apelación o medios para que las personas expresen inquietudes. Desde iniciativas como buzones de sugerencias, encuestas de clima laboral, líneas telefónicas gratuitas creadas para ello, comités de ética hasta los llamados “Ombudsman” encargados de tratar estos temas en específico, es importante crear una cultura de diálogo en las organizaciones.
  • Cuida la “calidez” de los canales o mediosNo por tratarse de un proceso o canal institucional éstos tienen que ser “fríos” o lejanos a la gente. Muchas veces estas razones son las que crean desconfianza ante las iniciativas, al tratarse de medios poco atractivos o deshumanizados. Genera iniciativas cálidas que cuiden la integridad y dignidad de las personas.
  • Dale estrategia a estos canales. Un error frecuente es que los canales de apelación se vean como iniciativas poco integradas entre sí, lejanas a la estrategia. Es importante que exista una congruencia y que, si el factor humano es clave para la organización, entonces dichos canales vengan permeados desde la filosofía y valores.
  • Haz “formal” lo “informal”. Puede ser que en tu organización ya tengas un modo de tratar estos temas y que no estén institucionalizados a través de procesos o políticas formales, especialmente si perteneces o diriges una PyME. Atrévete a formalizar y no temas en desarrollar políticas. Es mejor que éstos queden asentados, que después surja una situación difícil de manejar y que tenga mayores repercusiones por no contar con una manera establecida para tratarla.
  • Sensibiliza y comunica. Otro aspecto importante es la comunicación de estas iniciativas para que las personas sepan que existen espacios, lugares y procesos específicos donde expresarse libremente. Otro aspecto importante es sensibilizar a las personas ante aquellos comportamientos no deseados o permitidos en la organización y que ellos mismos puedan ser los impulsores de comportamientos positivos en la cultura organizacional.

En todos los contextos, el tener la oportunidad de alzar la mano para denunciar acciones, comportamientos, actitudes o situaciones percibidas como inadecuadas debe ser un derecho que todas las personas tenemos.

Además, escuchar la voz de los colaboradores representa un ganar-ganar para todos. De esta manera, las personas pueden sentirse respaldadas por la organización y sus líderes, generando un sentido de reciprocidad y un alto compromiso afectivo (o voluntario) que retribuya en la retención de talento.

Y, a su vez, la organización gana al incentivar que sean los propios colaboradores quienes denuncien comportamientos no deseados, evitando impactos graves en el ambiente laboral, la productividad, la comunicación e incluso abusos de confianza.

Te propongo que le des el beneficio a las personas de escuchar su punto de vista. Después de todo, las monedas siempre tienen dos caras. No te limites a conocer solo una, pues puedes perderte la oportunidad de enriquecer tu visión con las dos.}

Fuente: www.altonivel.com.mx