Liderazgo internacional: el nuevo reto de nuestros CEO

ceoClaves para la alta dirección:

1. UN LIDERAZGO CON CAPACIDAD DE ILUSIONAR. El CEO español responde cada vez más a un estilo de dirección más horizontal e integrado. Es un creador de equipos con capacidad de escuchar y dar respuesta sincera. En definitiva cuenta con los rasgos de un líder carismático: empático, colaborador y con capacidad de unir.
2. VALORES Y EJEMPLARIDAD. La ética, el compromiso y la confianza son valores que se generan en el día a día, en lo ordinario. El ejemplo hace al líder http://forbes.es/actualizacion/7203/tienes-los-valores-de-un-buen-lider. El liderazgo compartido de estos altos directivos está basado en la confianza y permite el desarrollo de las personas de su equipo. Un líder, por encima de todo, debe tener capacidad de influencia. Baltasar Gracián en El arte de la prudencia nos regalaba este consejo: “Don de gentes. Conseguir la admiración general es mucho, pero es más ganar el afecto”.

3. VISIÓN ESTRATÉGICA Y PRUDENCIA. Mirar hacia el frente y aprender de los errores son características que nuestros ejecutivos cumplen. Como resultado de la crisis se ha erigido un nuevo líder más prudente y equilibrado con el riesgo. Lo que podemos definir como sabiduría práctica. Y dentro de la estrategia global, el líder es el garante indelegable de la cultura.

4. GESTIÓN DE LA ADVERSIDAD. Decía Winston Churchill: “En la guerra, determinación; en la derrota, resistencia; y en la victoria, magnanimidad”. Entre los CEO entrevistados un rasgo común es la seguridad en sí mismo y saber ponerse un alto nivel de presión: tener la ambición de alcanzar más de lo que los otros esperan. Y por supuesto la habilidad para superar los errores y el fracaso, porque como me decía un CEO con el que coincidí en el IESE: “Mis peores decisiones son siempre aquellas que no tomo”.

5. FLEXIBILIDAD Y ADAPTACIÓN AL CAMBIO. Nuestros CEO son proactivos, con capacidad para anticiparse a retos y necesidades futuras. Con un estilo “de liderazgo flexible y adaptable a distintas situaciones y equipos de trabajo, un liderazgo cercano a las personas que disfruta con la consecución de objetivos”, como definía otro de los principales presidentes de este país.

6. EFICIENCIA, ORGANIZACIÓN Y ORIENTACIÓN A RESULTADOS. La eficiencia se ha convertido en un objetivo principal de nuestros directivos y empresas que, empujados por la necesidad de ser más competitivos y reducir costes, buscan formas alternativas e innovadoras de trasladar valor a los clientes aprovechando mejor sus recursos. Un líder eficiente que sabe gestionar en primer lugar el recurso más escaso: su tiempo http://forbes.es/actualizacion/6473/8-cosas-que-los-lideres-mentalmente-fuertes-saben.

7. CURIOSIDAD APASIONADA. Se necesita mucha pasión y curiosidad para dirigir durante años una gran organización con ilusión. La buena noticia, como Adam Bryatt apunta en The corner office, es que esa curiosidad apasionada no sólo viene en la genética, sino que puede cultivarse con “hábito, actitud y disciplina”.

8. FOCO. Es importante para nuestros líderes marcarse unas pautas para ayudar a dirigir el interés y el esfuerzo hacia un objetivo compartido y con un foco claro. El directivo sabe hacer simple lo difícil.

9. INNOVAR EN LA NUEVA ERA DIGITAL. Uno de los interrogantes frecuentes de nuestros CEO es si está la cúpula directiva de su empresa preparada para afrontar el reto de la transformación de la economía digital. Todos saben que necesitarán competencias diferentes exigidas en el nuevo escenario. Ante los nuevos retos surge la nueva figura del Chief Digital Officer como uno de los aliados más poderosos del máximo ejecutivo de la empresa.

10. COMUNICAR. Por último, para una comunicación eficiente detectamos dos cualidades clave http://forbes.es/actualizacion/7308/comunicar-ha-dejado-de-ser-una-tarea-instrumental-para-volverse-esencial: la claridad ligada a la honestidad y una comunicación transversal. En resumen, los líderes a los que he entrevistado me hablan en un marco muy amplio de conceptos como humildad, espíritu de servicio, valores o ejemplaridad.

Fuente:  forbes.es