Por qué un mal logo puede arruinar tu negocio

20171009102609Cuando se lanza un negocio, se tienen que tomar muchas decisiones. Hay que tener en cuenta muchas cosas, muchos elementos que además resultarán cruciales a la hora de conectar con los consumidores. Son un elevado número de decisiones que tendrán un impacto futuro muy elevado en cómo los potenciales clientes verán a la compañía y cómo transmitirán lo que deben transmitir. Y, en esa lista, aparecen elementos diversos que tienen un impacto en diferentes etapas del negocio. Está la cuestión de la ubicación, cuando se trata de un negocio que tiene que tener un punto de contacto con el público; los colores corporativos, el nombre o, y por supuesto, el logo.

El logo es la carta de presentación de la empresa y de lo que ofrece al mercado. Es el primer impacto que recibirá el consumidor y lo que le servirá para crearse la primera idea sobre la compañía. Algunos estudios señalan que el cerebro es capaz de ‘leer’ hasta unas 77 imágenes por minuto. Todo ello hace que los estímulos visuales sean los que más rápido logramos descifrar y que las imágenes sean lo que percibimos más rápido cuando estamos intentando procesar información. De hecho, hasta un tercio de nuestro cerebro se dedica a procesar lo que ven nuestros ojos. Esto hace que los mensajes que recibimos por la vista sean especialmente importantes.

Y eso es lo que hará también que, en medio de la sobrecarga informativa a la que están sometidos los consumidores, las imágenes sean de los primeros elementos que les permitirá, por así decirlo, separar el grano de la paja. El cerebro del consumidor recibirá toda la información y de forma subconsciente la irá filtrando. El logo será lo que dará en unos pocos segundos los marcadores que harán que la información sea considerada relevante o no lo sea.

Por ello, el logo no debe ser considerado ni secundario ni poco importante. Tomar las decisiones más adecuadas a la hora de establecer cuál será el elemento que identificará a nuestro negocio es fundamental. No es una cuestión de estética: es una cuestión de supervivencia.

Tu logo espanta a tus clientes

Escoger un logo incorrecto, aceptar cualquier cosa como logo o simplemente reciclar algo que se tenga ‘por ahí’ puede abocar a la compañía a una situación complicada y altamente negativa. No se trata solo de que tener un mal logo tenga un efecto sobre la imagen de la compañía, sino que además puede convertirse en un pesado lastre económico. No es una exageración, sino más bien una certeza. Un mal logo puede arruinar un negocio.

Además, ese impacto negativo no se limitará solo a hacer que en medio de todo el ruido diario al que están expuestos los consumidores la compañía ni destaque ni sea escuchada. Un logo malo puede tener un efecto directo sobre las decisiones de consumo de los potenciales clientes. Puede funcionar directamente espantándolos.

Un logo mal hecho o mal escogido puede hacer que la empresa parezca demasiado cutre, demasiado poco profesional o incluso amateur. El consumidor se pregunta directamente cómo pueden confiar en esa firma si al final su logo parece hecho con el programa Paint. De este modo, no solo se están enfrentando al hecho de que el logo no transmita los valores que debería transmitir sino también al problema de que está comunicando justo los contrarios. Tu logo está haciendo que tus consumidores no se fíen de ti.

Cómo escoger un buen logo

Y, además, evitar este problema no es tan complicado. En realidad, todo se soluciona si se asume que el logo es una parte fundamental del negocio y que, por tanto, debe acabar en manos de alguien que sepa lo que está haciendo. Hay que dejar el logo en manos de un profesional del diseño, alguien que tenga los conocimientos suficientes para hacerlo. En resumen, puede que cualquiera se pueda descargar un programa de diseño o de ilustración de internet, pero no todos saben cómo usarlo.

A ello hay que sumar que hay que tener muy claro qué es lo que se quiere y qué es lo que se busca transmitir. Estos serán los elementos decisivos que tendrá que aunar el logo y esto es lo que se debe esperar encontrar en él.

Fuente: http://www.puromarketing.com